No hay almacenamiento:

Para llevar a cabo la electrolisis sólo es necesaria una cantidad determinada de sal (por bañista) y de energía eléctrica.

Ya que la cantidad de cloro que produce el dispositivo se adapta a las necesidades del momento, es posible evitar los típicos problemas derivados del almacenamiento del cloro (ej.: gas cloro en botellas de metal), o el problema del envejecimiento del hipoclorito de sodio. Al no haber almacenamiento se puede evitar que el escape de “substancias” corrosivas del recipiente de almacenamiento.

De esta manera se dejan de correr riesgos como los que resultan de:

• almacenar el cloro
• manipular el recipiente de almacenamiento
• trasvasar el cloro desde el camión que lo transporta
• el transporte en sí.